7 martín Àvila k (@martinavilak)

CABA: «Cuando lees a Lorca encuentras deseo, frustración, amor, obsesión y pérdida; exactamente las mismas cosas que seguimos viviendo hoy»

Con motivo del lanzamiento de Otro Perro Andaluz (Cara A), CABA presenta una de las propuestas más singulares de la música española reciente. Inspirado en la obra de Federico García Lorca, el artista gaditano afincado en Barcelona construye un cancionero que atraviesa flamenco, rumba, salsa y bachata para explorar cuestiones universales como el amor, la muerte, la memoria o la identidad andaluza. Hablamos con él sobre raíces, duende, tradición y la vigencia de Lorca más de un siglo después.

(P) Dices que este disco nace de una búsqueda espiritual a través de tus raíces andaluzas. ¿Qué encontraste de ti mismo durante ese proceso que no conocías antes?

(C) Creo que descubrí hasta qué punto necesitaba sentir que pertenecía a algún sitio. Llevo años viviendo fuera de Andalucía y pensaba que la relación con mi tierra era algo más racional o cultural, pero al trabajar en este disco me di cuenta de que era mucho más emocional de lo que creía. Había palabras, sonidos, formas de hablar o de sentir que estaban dentro de mí aunque no fuera consciente.

(P) Lorca atraviesa todo el proyecto, pero más allá de la admiración literaria, ¿qué conversación sientes que mantienes con él desde el presente?

(C) Un poco, refiriéndome a la pregunta anterior, Lorca era un genio transmitiendo la verdad pura de Andalucía, la sensación es de que habla desde el centro de las cosas y de que hay cosas que cambian muy poco. Cuando lees a Lorca encuentras deseo, frustración, amor, obsesión, pérdida… y son exactamente las mismas cosas que seguimos viviendo hoy. Mi conversación con él no es tanto sobre el pasado como sobre eso. Sobre comprobar que, aunque cambien las formas, seguimos teniendo los mismos conflictos humanos.

(P) En el disco hablas de entrar en “lo jondo” y no quedarte en la superficie estética de Andalucía. ¿Qué aspectos de la cultura andaluza crees que hoy se entienden peor o se simplifican demasiado?

(C) A veces se entiende Andalucía desde lo pintoresco. Pero cuando profundizas encuentras una relación muy particular con la muerte, con el amor, con la religión, con la fiesta, con la familia o con la contradicción de todas esas cosas juntas. Hay mucho más pensamiento y mucha más complejidad emocional detrás de cosas que se ven, aunque también lo entiendo, porque uno de los esfuerzos más grandes que hace mi gente es el de quitarle capas a eso para que lo de afuera se vea y suene cercano y accesible. Yo he tenido la suerte de vivirlo, ojalá algún día tener la suerte de comprenderlo del todo (risas)

(P) Cada canción parte de una obra concreta de Lorca. ¿Hubo algún texto que te resultara especialmente difícil trasladar al lenguaje musical?

(C) Sí. Curiosamente los textos que más me impresionaban como lector no siempre eran los más fáciles de convertir en canciones. Había poemas que ya tenían una musicalidad muy evidente y otros que exigían encontrar una puerta de entrada distinta. De todas formas, el proceso ha sido muy intuitivo y si algo no funcionaba, pasaba a lo siguiente, es mejor no forzar las cosas.

(P) El álbum conecta flamenco, salsa, bachata o rumba sin que parezca una simple fusión de géneros. ¿Qué tienen en común todas esas músicas para convivir dentro del mismo universo?

(C) Para mí todas comparten algo muy importante: nacen de la necesidad de expresar emociones de forma directa. Son músicas populares que hablan de los mismos asuntos. Más allá de los ritmos o de la geografía, siento que todas pertenecen a una misma familia emocional.

(P) Lorca definía el duende como algo cercano al misterio, incluso al riesgo. ¿Recuerdas algún momento durante la creación del disco en el que sintieras que estabas trabajando desde ese lugar?

(C) Para mi este disco ha sido un reto, no voy a negar y están mis amigos y productores Ignasi y Oscar para corroborarlo, que han habido muchas fricciones al principio. Pero después de muchos intentos de capturar al duende apareció en los momentos en los que dejábamos de intentar controlar el resultado. Cuando aparecía algo inesperado en el estudio y en vez de corregirlo decidíamos seguir ese camino. Creo que el misterio aparece cuando dejas espacio para que ocurran cosas que no habías planeado.

(P) En las canciones aparecen constantemente tensiones entre amor y muerte, tradición y presente, tierra y cielo. ¿Crees que esas contradicciones son también las que definen tu propia identidad artística?

(C) Sí. Creo que me siento muy atraído por los lugares donde dos cosas aparentemente opuestas conviven. Me obsesiono según el dia por la tradición o por la innovación. Me interesa la belleza pero también la oscuridad. Supongo que muchas de las tensiones que aparecen en el disco están ahí porque también forman parte de mí.

(P) Andalucía aparece en el disco como una experiencia emocional más que como un territorio. ¿Cómo ha influido vivir fuera de ella en la forma en que te relacionas con tus raíces?

(C) Muchísimo. Cuando estás dentro de algo muchas veces lo das por hecho. Al salir es cuando empiezas a verlo con perspectiva. Vivir fuera me ha hecho valorar cosas que antes eran invisibles para mí. Ahora que lo pienso casi todas mis canciones nacen precisamente de esa distancia.

(P) «Otro Perro Andaluz (Cara A)» da la sensación de ser más una obra que una colección de canciones. ¿Qué recorrido te gustaría que hiciera el oyente cuando escucha el disco de principio a fin?

(C) Me gustaría que sintiera que está entrando poco a poco en un mundo propio, como cuando lees un libro y te olvidas de quién eres. No hace falta entender todas las referencias ni todos los símbolos. Lo importante es dejarse llevar por las emociones que propone el recorrido y llegar al final con la sensación de haber atravesado, como bien dices, algo más grande que una suma de canciones.

(P) Si Federico García Lorca pudiera escuchar hoy este álbum, ¿qué canción crees que le sorprendería más y qué te gustaría que entendiera de tu lectura de su obra?

(C) Probablemente le sorprendería cualquiera de las que llevan su escritura a territorios sonoros que no existían en su época. Pero me gustaría que entendiera que la intención nunca fue modernizarlo por modernizarlo. Lo que me interesaba era comprobar si las emociones que él escribió hace más de cien años seguían siendo capaces de conmovernos hoy. Y creo que la respuesta es que sí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *