GlorySixVain, figura clave de la escena urbana, acaba de entregar Roomie313, bajo el sello de La Vendición Records, un álbum compuesto por 13 cortes que funcionan como un manifiesto de libertad creativa. Es, en palabras del propio artista, un punto de inflexión en su trayectoria, donde podemos ver su faceta más experimental.
Roomie313 es un trabajo que huye de la linealidad y del consumo rápido. Es un disco íntimo, romántico y repleto de un vaivén de sentimientos encontrados que nos obliga a detenernos y escucharlo con calma. Con las colaboraciones de peso de Guxo, Yung Beef y El Mini, Glory los invita a participar en un universo sonoro renovado, donde el artista también toma las riendas de una dirección artística mucho más ambiciosa y sofisticada.
El artista total frente a la inmediatez
Para entender Roomie313, hay que entender la figura de GlorySixVain como un artista autodidacta. Su capacidad para componer y producir sus propios temas le ha otorgado siempre una independencia envidiable, pero en este álbum da un paso de gigante hacia la dirección artística integral. Glory se ha cansado de la inmediatez que devora la industria actual; su objetivo con este trabajo es crear una obra de largo recorrido, un álbum al que se pueda volver constantemente para descubrir un nuevo matiz en una melodía, una frase oculta o un giro vocal inesperado.
Los adelantos ya nos avisaban de que algo estaba cambiando en su música. El registro de voz, ahora más agudo y melódico, y una atmósfera mucho más chill e introspectiva, marcaban la distancia con sus trabajos anteriores. Glory llega a este disco enamorado, romántico y, sobre todo, seguro de sí mismo para experimentar con su propia identidad sonora.
Los tres pilares de ‘Roomie313’
El álbum se estructura de forma magistral en tres bloques diferenciados:
El primer bloque: La dualidad de la superficie. Aquí encontramos el Glory más accesible pero no por ello más simple. Se enfrenta a la dualidad de un sonido ligero y desenfadado, que sin embargo esconde letras de una gran profundidad y complejidad emocional.
El segundo bloque: El laboratorio experimental. Es, sin duda, el fragmento donde más se nota el cambio de piel. Glory arriesga con las melodías y explora su registro vocal más agudo. Es aquí donde la producción brilla por su atrevimiento, demostrando que su faceta autodidacta no tiene límites técnicos cuando hay una visión clara detrás.
El tercer bloque: El desgarro emocional. El cierre del disco es un golpe directo al pecho. Es el bloque más explícito y emocional, donde el artista se muestra vulnerable e íntimo.
El resultado de todo esto es un disco íntimo, romántico y repleto de emociones y ritmos distintos. Huye de lo lineal y es un vaivén de sentimientos encontrados.
Un disco que crece con cada escucha
Hoy, tras varios días y varias escuchas, puedo decir que da igual lo que GlorySixVain haga, que a mi siempre me convence. Para mí estamos ante unos de los mejores trabajos del panorama español en lo que va de año.
Lo más destacable es la valentía de cambiar un registro que ya le funcionaba. El paso hacia voces más agudas y melodías más complejas en Glory se siente como una evolución lógica.
Es un disco que se siente bonito y trabajado. Roomie313 es, sin duda, la demostración de que la mejor forma de avanzar es, a veces, mirar hacia dentro y atreverse a sonar distinto. Una obra redonda que, como él mismo buscaba, seguirá revelando secretos mucho tiempo después de su primera escucha.



