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La Estrella de David vuelve con su nuevo disco, «Máximo»

En las casi dos décadas que median entre el debut homónimo de La Estrella de DavidMáximo, el disco que nos convoca, el mundo ha cambiado y nosotros con él. En este agitado y desconcertante panorama, el rock se ha vuelto un escarabajo que transporta cuatrocientas veces su propio peso. Se deshicieron y rehicieron tantas veces los criterios para analizar la cultura y la música que, de ese devenir donde ya no se entiende nada, solo nos quedan las buenas canciones. En ese territorio, David sigue haciendo lo suyo: escribe de puta madre.

Si sus primeros discos en solitario lo definieron como una suerte de Beck tímido y acústico —enraizado en la tradición ibérica y con la rara virtud de hacer que lo extraño suene inevitable—, en Máximo su obra no opta por la madurez, sino que encuentra una nueva forma de juventud. Es un tránsito desde el núcleo del indie lo-fi confesional hacia un sonido más universal, sin perder su retórica distintiva. Más determinado y guitarrero, eléctrico antes que electrónico, este álbum lo sitúa a sus anchas en el terreno del rock sin rehuir el riesgo ni caer en clichés, preservando siempre su característica ternura pesimista.

El eje de todo sigue siendo el amor, pero esta vez como un ejercicio de interrogación y reencantamiento: una joya asimétrica en el lenguaje; una casa transparente y opaca a la vez.

Atemporalmente basado. Maximum rock and roll.

El disco lo mezcla Sergio Pérez, cuyo oído y criterio son parte esencial de su identidad sonora prístina y espaciosa, equilibrada con peso y filo. Lo acompañan sus colaboradores históricos, quienes ya conocen de memoria los códigos del proyecto: Jordi Irizar (Doble Pletina), batería habitual de David; Luis González (Juventud Juché) y Roberto Berlanga (Ornamento y Delito). A su vez, se suman las colaboraciones estelares de Joe Crepúsculo, Hugo Sierra, La Bien Querida y Andrea Buenavista. La letra de «Cariño madrileño» es de Luis Troquel, quien mantiene su tradición de escribir una canción por disco y reaparece aquí, justo donde hace falta, ya se darán cuenta el porqué de esta afirmación.

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