Destilados ácidos y esencias contemporáneas
Del 18 de febrero al 25 de abril, Est_ArtSpace presenta SOUR SELECT en Est_Gallery, una exposición que propone una lectura del arte contemporáneo desde la idea de la extracción: exprimir aquello que contiene intensidad, aislar lo esencial y destilar un gesto capaz de permanecer. Como en un proceso alquímico, la muestra reúne prácticas que no buscan la suavidad ni el consenso, sino ese punto exacto de fricción donde la imagen se vuelve activa, punzante y necesaria.
La extracción como método
Las obras seleccionadas funcionan como concentrados visuales. Cada artista trabaja desde una trayectoria sólida y personal, exprimiendo su propio lenguaje —ya sea desde la memoria, la infancia, el cuerpo, la cultura popular, lo urbano o lo simbólico— hasta obtener una forma depurada de intensidad.
No se trata de acumular discursos, sino de destilar sentido: reducir, tensar, afilar.
16 voces con un matiz ácido propio
La selección de SOUR SELECT reúne a 16 artistas que trabajan desde lenguajes, técnicas y narrativas diversas, pero comparten una misma densidad y un matiz ácido propio.
DEIH construye universos donde lo urbano y lo fantástico se entrelazan desde el cómic y la ciencia ficción; Diego Cerero Molina presenta escenas ambiguas donde lo humano y lo animal se funden en una tensión inquietante; Gabi de la Merced construye composiciones densas donde iconografía histórica, mitológica y pop colisionan con precisión; Gyuk explora la figura humana como contenedor emocional mediante fragmentación y descontextualización; Jaime Sancorlo articula una fricción entre guerra e infancia mediante escenas solemnes interrumpidas por gestos irónicos de eco pop.
Jazzy Dope fusiona la energía del graffiti con una narración pictórica centrada en lo íntimo y lo cotidiano; Jesús Aguado desarrolla una poética visual directa y contenida, en la que figuras híbridas y paisajes imprevistos condensan tensión y humor desde una claridad formal sostenida; Juanjo Surace combina humor, sátira y lo inquietante en universos visuales precisos, grotescos y poéticos a la vez; Juli About trabaja la porcelana desde una sutileza radical que pone en
diálogo fragilidad material y emoción; Luciano Sánchez deforma iconos infantiles hasta revelar el reverso ácido y contemporáneo de la cultura pop.
La pintura de MalOjo se articula desde una iconografía híbrida que cruza lo religioso, lo contemporáneo y lo personal; Miguel Piñeiro transforma objetos cotidianos en construcciones hiperrealistas cargadas de ironía y trampantojo; Óscar Llorens presenta escenas de infancia cargadas de color y resonancia emocional desde la memoria y lo cotidiano; Penelope Clarinha despliega un imaginario pictórico de gran intensidad, delicado y feroz a la vez, donde la sutileza formal convive con una profundidad emocional persistente; Penrider desarrolla en grafito un universo de silencios densos y símbolos latentes; y Reme Amorós utiliza la ironía y la paradoja para destilar significado, transformando lo cotidiano en superficies pulsantes atravesadas por tensiones emocionales y sociales.
Impacto que permanece
En este proceso, SOUR SELECT pone en diálogo técnicas, narrativas y materiales muy diversos —pintura, dibujo, ilustración, grafito, hiperrealismo o lenguajes heredados del arte urbano— que comparten una misma cualidad: la capacidad de generar un impacto que no se disuelve en la mirada inmediata.
Las imágenes aquí no se consumen; se maceran, se asientan, dejan residuo. Distintas intensidades
La exposición se construye como un recorrido por distintas formas de acidez: algunas suaves y persistentes, otras directas y corrosivas. Todas, sin embargo, comparten una densidad específica, una gota esencial que condensa experiencia, emoción y pensamiento crítico. En ese gesto de exprimir hasta el límite, de extraer lo justo y necesario, el arte revela su potencia más honesta.
Una esencia
SOUR SELECT no presenta un panorama, sino una esencia. Una selección afinada de voces que, desde registros distintos, comparten la voluntad de producir obra con carácter, intensidad y permanencia. Como esa gota final que emerge tras el proceso, la exposición invita a detenerse en lo que queda: lo que arde ligeramente, lo que no se olvida.





