“Líquido” es el nuevo proyecto de RUVENRUVEN, que explora el proceso de producción artística desde una mirada especulativa. Para ello, establece un paralelismo entre la creación, grabación y comercialización de las canciones con las de un producto ficticio: un batido atractivo, industrial y edulcorado listo para el consumo.
Creado por el artista RUVENRUVEN y desarrollado junto a 6punyales, el proyecto reflexiona, desde un tono desenfadado, sobre la distancia y el contraste entre el proceso creativo del artista y la consumición rápida y esporádica del resultado.
El título del EP, “Líquido”, hace referencia directa al pensamiento del sociólogo y filósofo Zygmunt Bauman, particularmente a su concepto de «modernidad líquida». En su obra, Bauman describe un mundo donde los vínculos humanos se han vuelto efímeros, superficiales y fácilmente desechables, reflejo de una sociedad que privilegia la inmediatez por encima de la profundidad.

Este concepto se utiliza aquí como metáfora para establecer un paralelismo entre las relaciones interpersonales descritas por Bauman y la manera en que hoy nos relacionamos con el arte, en particular con la música. En la era del consumo digital, la obra artística se ha transformado en un producto utilitario, fugaz y capitalizado, cuya conexión con el oyente es, muchas veces, esporádica y frágil. Así, “Líquido” no solo describe una estética sonora o conceptual, sino que también interpela la forma en que experimentamos y valoramos la música en un contexto dominado por la velocidad, el descarte y la sobreoferta.
Las canciones de “Líquido” cuentan con texturas acústicas, melodías pop, sintetizadores y espacios cambiantes junto a unas letras muy personales sobre amor, amistad o duelo.
Ahora bien, al participar por la cadena de consumo en la que participan, éstas canciones quedan desprovistas de su esencia y codificadas como un producto listo para su distribución, con un diseño frívolo que obvia el contenido sentimental y genera una tensión entre contenido y continente.
Los títulos de las canciones no son convencionales. No son el resultado de un aporreo al teclado. Esos 12 caracteres alfanuméricos que siguen al prefijo ISRC significan algo. Es el carnet de identidad exclusivo y permanente de la canción, es el código que favorece el reconocimiento de las grabaciones ante la explotación y comercialización de la misma. Posicionando el ISRC (International Standard Recording Code) al frente, el título, parte también del proceso creativo del artista, se codifica y queda desprovisto de sentimiento.
“Líquido” es un símbolo de una industria que disfraza, con diseño atractivo y desechable, un proceso que con la necesidad de inmediatez, puede ser agotador. En un ecosistema musical marcado por el aceleracionismo y el consumo efímero, “Líquido” es un EP que invita a la calma, con beats tranquilos, texturas vaporosas y mensajes honestos.



