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Hacer música en familia: Herzio

Herzio presentó su EP La ciudad en la sala Siroco, en un concierto que mostró la cercanía, el esfuerzo y la realidad de los artistas que luchan por abrirse camino en la industria musical

Siempre que se habla de la escena musical y los conciertos pensamos en estadios, festivales, fama, y en las caras más visibles de esta industria. Detrás de toda esa gente pendiente del ordenador para conseguir una entrada, los flashes, las montañas de merchandising y las colas interminables, hay una escena distinta. Una escena formada por artistas que llenan salas de menor aforo, que necesitan compatibilizar sus trabajos de oficina con la música y que pelean día a día por hacerse un pequeño hueco en ese enorme cuadro de caos y locura al que llamamos industria musical. Aunque mucha gente no lo sepa, en esta salas también se hace música, se produce una mayor cercanía entre el artista y el espectador, se puede ver de cerca el esfuerzo, las horas de ensayo e incluso los nervios. Todo esto da lugar a algo íntimo y especial que no se puede reproducir en ningún otro sitio, y fue muy bonito poder vivirlo de primera mano el pasado sábado 20 en la sala Siroco en el concierto de Herzio.

Tuve la suerte de poder acudir al concierto antes de que empezara, verles hacer la pruebas de sonido y prepararlo todo, algo que me llamó mucho la atención de este proyecto es la gente que forma parte de él y el nivel de profesionalidad que tienen. Muchas veces nos olvidamos de las personas detrás del artista y que le apoyan durante el proceso, en este concierto tuve la sensación de que desde Kike (manager), pasando por Brayan (bajista), Kae (guitarrista), Pablo (batería) y el propio Herzio, todos eran ese artista. La mejor definición que puedo encontrar es algo así como si estuvieran haciendo música en familia, todos teniendo el mismo peso y tirando en una misma dirección, lo cual se percibe mucho más cuando el objetivo es sacar las entradas suficientes para no perder dinero y no el llenar un estadio. Siento que es muy común escuchar el relato del artista que se pega sin esfuerzo o que aparece de la nada, generalmente esto nunca es así, pero definitivamente lo que viví yo es el ejemplo de la gente que sí se está esforzando por conseguirlo.

La propuesta musical de este artista se basa en un concepto muy simple, él y su guitarra, expresando sus pensamiento e inquietudes a través de la música. En el nuevo ep que presentó en la Siroco, La ciudad, esta persona deja de ser solo un chaval con su guitarra, pasa a ser alguien que se encuentra rodeado de ruidos, situaciones complicadas y estímulos que no le dejan pensar, respondiéndole y cantándole a esos ruidos, dejando de hablar sobre ellos para enfrentarlos directamente. En este trabajo se nos presenta una ciudad en la que se recorren frustraciones, alegrías y miedos en lugar de grandes avenidas o callejones estrechos. Este nuevo marco conceptual se plasma también en el propio show y la estética del concierto, haciendo que la música moldee lo que hay alrededor de la misma.

Fotografías realizadas por Unax Rocca Foulkes

Una parte del público tenía relación con el artista y se conocían entre ellos, esto dió lugar a que se produjera un ambiente muy familiar, lo que empezó siendo un concierto pasó a ser un motivo para reencontrase y disfrutar rodeado de gente que hacía tiempo que no se veían. Las canciones que se tocaron eran de La ciudad alternadas con algunas de proyectos anteriores, más allá de las propia música, la química entre los miembros de la banda  y la sonrisa constante de Herzio durante todo el bolo hacían que el público sintiera que formaba parte de todo aquello, empatizando con las cosas que cantaban y la energía que estaban transmitiendo.

La conclusión principal que saco tras esta experiencia es lo complicado que es sacar algo así adelante y lo grande que tiene que ser la sensación de satisfacción de Herzio al subirse al escenario para que quiera seguir haciéndolo una y otra vez teniendo en cuenta lo fácil que sería no hacerlo. Al final todos tenemos algo que nos empuja a no hacer, nuestros monstruos por así decirlo, que nos dicen que no hagamos las cosas, por miedo a no conseguirlo, o a hacerlo, o incluso por quedarnos atrapados entre un si y un no. Me alegro de que tanto Herzio como su equipo no se hayan dejado llevar por esos miedos y de que nos hayan permitido formar parte de esa familia tan especial que tienen.

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