Los días 3 y 4 de octubre de 2026, hatsu<no<oto regresa con su segunda edición en Madrid y Barcelona. Después de estrenarse en 2025, el proyecto vuelve a reunir escenas jóvenes japonesas y españolas que, pese a crecer a miles de kilómetros de distancia, comparten cada vez más referencias, lenguajes y maneras de entender el pop, la electrónica, el club y la cultura digital.
En Madrid, la cita será el 3 de octubre en la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes, con un cartel formado por Peterparker69, Dove, Ultralágrima y DIAMA-47. Cuatro propuestas bastante distintas entre sí, pero atravesadas por una misma voluntad de moverse entre géneros y escapar de categorías demasiado cerradas. Círculo de Bellas Artes
La edición madrileña está organizada por Fundación Japón Madrid, Lecluf y Círculo de Bellas Artes, con la colaboración de Los Invernaderos y AC/E, y el comisariado de Yuki López y Marco Costa. Además de los directos, el encuentro contará con un pequeño mercado pop-up de productos japoneses y locales, pensado para trasladar también parte de la atmósfera de las salas de conciertos de Tokio a Madrid. Círculo de Bellas Artes
Un mismo presente desde lugares distintos
Parte del interés de hatsu<no<oto está en evitar una lectura demasiado sencilla del intercambio entre Japón y España. No se trata únicamente de reunir artistas de ambos países, sino de observar las conexiones que ya existen entre músicos que han crecido rodeados de internet, producción doméstica, escenas de club y referencias que circulan cada vez con menos fronteras.
En el cartel madrileño conviven pop experimental, electrónica emocional, noise, witch house, digicore o club experimental. Lenguajes diferentes que comparten cierta manera de aproximarse a la música: mezclar primero y preocuparse por la etiqueta después.
Peterparker69: el pop después de internet

Uno de los nombres centrales de esta edición es Peterparker69, dúo japonés formado por Jeter y ohtrixpointnever. Su sencillo de debut, Flight to Mumbai, alcanzó una difusión internacional inesperada después de aparecer en una campaña de Apple cuando el proyecto todavía era independiente. Más tarde llegarían los EPs deadpool y yo, y el trabajo outernet開く, además de un paso por Boiler Room que ayudó a consolidar su proyección fuera de Japón. Círculo de Bellas Artes
En Peterparker69, pop, electrónica y cultura de internet parecen pertenecer ya al mismo vocabulario. Sus canciones se construyen desde una lógica profundamente contemporánea, donde las referencias se acumulan y transforman sin demasiada preocupación por mantenerlas ordenadas.
Eso los convierte también en uno de los ejemplos más claros de la filosofía de hatsu<no<oto: una generación para la que las escenas locales siguen importando, pero ya no explican por sí solas cómo se construye una identidad musical.
Dove: intimidad entre Osaka y Berlín

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ambién desde Japón llega Dove, cuya propuesta se mueve por un territorio más íntimo y atmosférico. Su música entrelaza recuerdos, escenas cotidianas, capas vocales y sintetizadores, construyendo un universo donde lo electrónico funciona tanto desde la textura como desde la emoción.
Su propia trayectoria está atravesada por el desplazamiento. Dove desarrolla su vida entre Osaka y Berlín y extiende su trabajo hacia otras disciplinas como el diseño gráfico, la fotografía y el vídeo. Sus EPs Atarashi Karada y Palomino, publicados por el sello berlinés Yegorkaz, recogen parte de esa sensibilidad híbrida. También colabora con NTS, donde traslada esa misma intimidad a sus selecciones musicales. Círculo de Bellas Artes
Si Peterparker69 representa una vertiente más inmediata del nuevo pop japonés, Dove propone una electrónica más contemplativa, construida desde la memoria y la experiencia personal.
Ultralágrima: deformar el pop desde Valencia

La escena nacional estará representada, en primer lugar, por Ultralágrima, proyecto afincado en Valencia y formado por Marco Silvy-Leligois Jurado e Ignacio López Cavero, vinculados también a Margarita Quebrada y Marco. Henri. Círculo de Bellas Artes
Su música parte del encuentro entre pop experimental, electrónica emocional y noise. Hay elementos reconocibles del pop contemporáneo, pero casi siempre aparece algo que rompe la superficie: distorsión, texturas incómodas o decisiones de producción que desplazan las canciones fuera de un terreno excesivamente limpio.
Ahí está parte de su atractivo. Ultralágrima no rechaza el pop; lo utiliza como una estructura que puede tensarse, deformarse y contaminarse.
En el contexto de hatsu<no<oto, su presencia permite además establecer un diálogo interesante con las propuestas japonesas: no por una semejanza exacta, sino por una forma común de entender las canciones como espacios abiertos a la mezcla.
DIAMA-47 y el caos de una generación online

DIAMA-47 ocupa probablemente el extremo más digital del cartel madrileño. Su sonido cruza witch house, digicore, electroclash y club experimental, con sintetizadores abrasivos, voces manipuladas y ritmos acelerados. Círculo de Bellas Artes
Aquí internet deja de ser únicamente un espacio de difusión para convertirse directamente en parte del lenguaje musical. Géneros, códigos visuales y referencias nacidas online aparecen superpuestos hasta construir una identidad deliberadamente fragmentada.
En DIAMA-47, el caos no parece algo que haya que resolver, sino una materia con la que trabajar.
Y quizá ahí esté uno de los puntos de conexión más claros con hatsu<no<oto: mostrar cómo una generación nacida dentro de internet puede saltar entre escenas, países y sonidos sin sentir la necesidad de escoger una sola identidad.
Madrid como punto de encuentro
La segunda edición de hatsu<no<oto vuelve así al Círculo de Bellas Artes con cuatro proyectos que permiten asomarse a diferentes direcciones de la música joven contemporánea. Peterparker69 y Dove llegan desde Japón; Ultralágrima y DIAMA-47 ponen el contrapunto desde la escena nacional. Círculo de Bellas Artes
Más que buscar equivalencias perfectas entre unos y otros, el interés está precisamente en sus diferencias y en aquello que, pese a ellas, comparten: una relación natural con la tecnología, una circulación constante entre géneros y una idea de la música menos preocupada por pertenecer a una escena cerrada que por construir un lenguaje propio.
Un día después, Barcelona continuará el encuentro con parte del cartel compartido y la incorporación de tamanaramen y Angel Number, ampliando ese diálogo entre escenas. Pero será Madrid quien abra esta segunda edición y vuelva a convertir, durante una noche, el Círculo de Bellas Artes en un punto de conexión entre dos escenas que quizá ya no estén tan lejos como parece.



