La joyería dental lleva tiempo dejando de pertenecer exclusivamente al imaginario del rap y la cultura urbana para convertirse en una herramienta de expresión estética cada vez más presente dentro de la moda, el arte y la identidad visual contemporánea. Desde artistas como La Zowi, Jedet o Dei V hasta firmas de moda y proyectos creativos, los grillz han pasado de funcionar como símbolo de estatus a convertirse en piezas completamente personalizables donde diseño, tecnología y representación personal convergen.
Hablamos con Mariana, fundadora de LUCE —la primera marca de joyería dental creada por dentistas— sobre el boom actual de los grillz, su relación con la música urbana, los riesgos de la falta de supervisión profesional y el modo en que la joyería dental está construyendo un nuevo espacio entre moda, arte y salud


“La cultura urbana ha sido totalmente clave.”
¿Por qué todo el mundo lleva joyería dental ahora?
“Creo que la joyería dental se ha convertido en un nuevo soporte para expresarse”, explica Mariana. “Igual que alguien lleva anillos, pendientes o cadenas, ahora también puede utilizar la boca como un espacio más desde el que comunicar algo”.
Para ella, el auge de los grillz y la joyería dental tiene que ver con la posibilidad de proyectar identidad, estado de ánimo o incluso mensajes concretos a través de piezas completamente personalizadas. “Lo interesante es que puedes transmitir muchísimo con ellos. Hay artistas que vienen con una idea súper concreta porque quieren comunicar algo muy específico, y otras personas simplemente quieren expresar una forma de estar o una parte de su personalidad”.
Mariana fundó LUCE tras detectar que existía una gran demanda de joyería dental, pero prácticamente ninguna marca estaba respaldada por profesionales de la odontología. “Soy odontóloga desde hace más de veinte años y siempre he estado muy conectada con el mundo de la moda, el arte y la estética. Empecé a investigar y me di cuenta de que no había nadie uniendo esas dos partes de forma seria”.
Así nació LUCE, definida como “la primera marca de joyería dental creada por dentistas”. “Al final estamos trabajando sobre dientes, y eso requiere conocimientos profesionales. La idea era poder hacer joyería dental de calidad y con un respaldo sanitario real”.
Has trabajado con artistas como La Zowi, Jedet o Dei V. ¿Qué suelen buscar cuando se hacen piezas de joyería dental?
Según explica Mariana, cada artista se relaciona con las piezas de una manera completamente distinta. “Hay artistas que llegan con el diseño clarísimo y otros que nos dejan más libertad para construir algo desde su universo creativo”.
Uno de los casos que menciona es el de Dei V: “Él nos mandó directamente una imagen con el diseño exacto que quería. Nosotros le ayudamos más a nivel técnico: posiciones, formas o puntas, porque en la boca hay cosas que tienen que adaptarse para que sean cómodas y seguras”.


Dei V con unos Grillz by LUCE
En otros proyectos, sin embargo, el proceso es mucho más abierto. “Con grupos como Las Fadas nos han pasado referencias visuales, moodboards, ropa o el universo del disco y nosotros desarrollamos propuestas a partir de ahí”.
Mariana describe ese intercambio creativo como “un partido de tenis constante” entre el artista y el estudio.
¿Recordáis algún proyecto especialmente significativo?
Uno de los trabajos que más destaca es la colaboración desarrollada junto al artista urbano, Sabek. “Creamos veinte grillz integrados en una calavera pintada por él. Cada pieza incorporaba fragmentos de su obra y cada grillz estaba asociado a un artista distinto, entre ellos La Zowi oJedet”.
Para Mariana, este tipo de proyectos abren una dimensión completamente nueva dentro del arte contemporáneo. “La joyería dental puede convertirse literalmente en un soporte artístico”. “Puedes trasladar una pintura, un símbolo o una identidad visual completa a una pieza dental”.
LUCE x Sabek


¿Dirías que la música urbana ha sido clave para que los grillz tengan el peso que tienen hoy?
“La cultura urbana ha sido totalmente clave”, afirma. Aunque recuerda que la ornamentación dental existe desde hace siglos —menciona incluso hallazgos arqueológicos en dentaduras egipcias con incrustaciones de piedras preciosas—, considera que el rap y la escena urbana fueron quienes reactivaron la tendencia contemporánea.
“En los años 80 los artistas urbanos en Estados Unidos empezaron a llevar grillz como símbolo de identidad y poder. Lo que ocurre ahora es que el lenguaje se ha ampliado muchísimo”.
Actualmente, explica, las posibilidades estéticas son prácticamente infinitas: “Ya no hablamos solo de piezas agresivas o muy llamativas. Puedes hacer diseños orgánicos, minimalistas, trabajar con piedras, colores, letras o incluso reinterpretar obras artísticas”.
¿Qué tipo de grillz se están llevando ahora?
“Depende muchísimo del estado de ánimo y de cómo quiera expresarse cada persona”, cuenta Mariana. “Yo misma tengo grillz súper minimalistas y otros muchísimo más exagerados o brillantes”.
Según explica, la tendencia actual ya no responde únicamente a la estética rap clásica, sino a una visión mucho más amplia y flexible de la joyería dental. “No hace falta ser rapero para llevar grillz”, afirma. “Puedes incorporarlos a tu día a día igual que cualquier otra pieza de joyería”.
¿Qué dice de ti llevar joyería dental hoy en día?
Para Mariana, llevar joyería dental tiene una dimensión profundamente ligada a la identidad y a la representación personal. “Es una nueva forma de vestirse y de construir una imagen propia”.
La diseñadora insiste además en la idea de democratizar este tipo de piezas y alejarlas de ciertos estereotipos asociados exclusivamente a la música urbana. “Lo interesante es que cualquier persona pueda apropiarse de ellos desde su propia estética”.
También destaca la relación entre estética y autoestima. “Cuando llevas algo en la boca quieres enseñarlo, sonríes más y empiezas también a cuidar más tu sonrisa”.
Para ella, ahí aparece una de las ideas más interesantes detrás de la joyería dental: “La moda te lleva a la salud y la salud a la moda”.
Con el boom actual, ¿estáis viendo que mucha gente se las hace sin supervisión profesional?
“Sí, y es algo que nos preocupa muchísimo”, explica Mariana. “Hay gente haciéndose piezas en lugares donde, sinceramente, no deberían hacerse”.
Desde LUCE defienden que la joyería dental debe tratarse siempre desde un enfoque sanitario y profesional. “Antes de colocar cualquier pieza hacemos revisiones, radiografías y valoraciones clínicas. Hay dientes donde simplemente no puedes colocar determinadas joyas”.
¿Qué puede pasar si una pieza no está bien hecha?
“Puede generar caries, desgaste dental o problemas de adaptación”, explica. “La boca es una zona extremadamente delicada y hay materiales que incluso pueden oxidarse o provocar alergias”.
Por eso el estudio trabaja exclusivamente con materiales biocompatibles y procesos desarrollados junto a odontólogos, protésicos e ingenieros especializados.
¿Qué diferencia una pieza vuestra de cualquier otra?
Además del enfoque médico, Mariana destaca el nivel técnico y artesanal del proyecto. “Trabajamos completamente en digital. Escaneamos la boca, generamos modelos 3D y diseñamos cada pieza específicamente para esa persona”.
A partir de ahí intervienen distintos perfiles: creativos, técnicos dentales y joyeros especializados. “Hay una parte artesanal muy importante, pero también muchísima tecnología detrás”.
Además, el proceso combina diseño digital, impresión avanzada y trabajo manual pieza a pieza. “Se junta muchísimo lo artesanal con la tecnología”, explica Mariana, especialmente en piezas realizadas con materiales biocompatibles como el cromo cobalto.
¿Cómo ves que evolucione la joyería dental en los próximos años?
Mariana cree que el crecimiento de este universo no ha hecho más que empezar. “La joyería dental tiene muchísimo recorrido”, afirma, “porque todavía estamos descubriendo todas las posibilidades creativas que ofrece”.
Según explica, cada vez más artistas, marcas de moda y proyectos visuales se interesan por utilizar los grillz como herramienta estética y narrativa. “Es literalmente un nuevo lienzo”.
LUCE ya trabaja además en una expansión internacional con aperturas previstas en ciudades como París o Londres. “La idea es seguir creciendo y demostrar que la joyería dental puede convivir perfectamente con la moda, el arte y la salud”.



