Palomo Palomo, nombre artístico de Daniel V. Carrillo Palomo, vuelve con No eres feliz, primer adelanto del álbum que publicará el próximo mes de noviembre junto a Montgrí. Después de tres canciones publicadas en 2025, el músico murciano-alicantino abre una etapa nueva sin abandonar ese territorio en el que el indie-rock, el garaje y la sensibilidad lo-fi sirven para contar algo mucho más cercano: la extraña incomodidad de intentar construir una vida mientras todo alrededor parece empujar en dirección contraria.
Tener una vida y no saber muy bien qué hacer con ella
No eres feliz, publicado el 23 de septiembre, empieza casi desde lo doméstico. Hay piso, trabajo, pareja. Hay una vida aparentemente montada. Y, sin embargo, debajo de esa normalidad se acumulan el estrés, el cansancio, el tabaco, las noches sin dormir y una sensación persistente de estar llegando tarde a algo que nadie termina de explicar.
“Estás contenta y estás jodida, estás enamorada y a la vez perdida.”
La contradicción no es aquí un recurso puntual: es el estado natural de la canción. Se puede estar enamorada y perdida, satisfecha y agotada, tener más o menos aquello que se esperaba de la vida adulta y descubrir que eso tampoco garantiza demasiado.
Palomo Palomo se mueve bien en ese lugar incómodo. No dramatiza el malestar hasta convertirlo en tragedia, pero tampoco lo disfraza. Lo deja aparecer entre gestos pequeños, hábitos, pensamientos repetidos y una cotidianeidad que, de pronto, empieza a pesar más de lo previsto.
Del casero a los pelos de la ducha
En No eres feliz todo parece formar parte del mismo cansancio. El casero, el sistema, el “discurso fascista neoliberal”, los pelos de la ducha, el humo, la ansiedad. Cosas enormes y cosas mínimas conviven en una misma cabeza porque, al final, así se vive muchas veces el presente: con demasiadas preocupaciones ocurriendo a la vez.
Palomo Palomo habla de una generación agotada antes incluso de haber llegado demasiado lejos. De querer vivir más, fumar más, hacer más y seguir adelante aunque no quede tiempo para dormir ni apenas para respirar. De cumplir con ciertas expectativas —tener trabajo, pareja, piso, una vida más o menos montada— y descubrir que eso no elimina la sensación de estar perdida.
La canción tiene contexto social, claro, pero sobre todo tiene cansancio. Ese agotamiento extraño de estar pendiente del alquiler, del futuro, de la rutina y de uno mismo al mismo tiempo. Y ahí es donde No eres feliz resulta reconocible: no porque pretenda explicar una generación entera, sino porque sabe recoger algunas de sus contradicciones más comunes.
El ruido como forma de contar el desgaste
Musicalmente, Palomo Palomo acompaña ese agotamiento con guitarras ásperas, distorsión y una producción deliberadamente poco pulida. Hay ecos de The Velvet Underground, Los Planetas, Las Ligas Menores o This Is Lorelei, pero las referencias funcionan más como coordenadas que como destino.
El sonido lo-fi no embellece el malestar: lo deja con sus bordes. Hay algo especialmente coherente en que una canción sobre sentirse sobrepasado no busque sonar limpia ni perfectamente ordenada. El ruido, la suciedad y cierta fragilidad en la producción terminan formando parte de la misma narración.
Una nueva etapa para Palomo Palomo
No eres feliz no es una carta de presentación estricta —Palomo Palomo ya había publicado tres canciones en 2025—, pero sí funciona como el inicio de una nueva etapa y como primera pista del universo que desarrollará en su próximo disco.
Todavía es pronto para anticipar hasta dónde llevará esa propuesta, y quizá precisamente por eso conviene no cargarla de grandes etiquetas. Lo que sí deja este single es una identidad bastante clara: canciones que parten de lo íntimo, miran al presente y encuentran en lo cotidiano una forma de hablar del cansancio de estar vivo ahora mismo.
El álbum llegará en noviembre. Antes, Palomo Palomo actuará el 8 de noviembre en Café La Palma, Madrid.



